Cuando encontramos un problema, la mayoría de veces nuestra primera reacción es solucionarlo inmediatamente. Personalmente, creo que esto sucede porque estamos acostumbrados a pensar que encontrar una solución es lo más importante. Si algo no funciona, queremos arreglarlo lo más rápido posible. Sin embargo, durante el curso he aprendido que deberíamos enfocarnos en entender el problema realmente, antes de querer solucionarlo.
Considero que esta reflexión es importante, debido a que, muchas veces creemos saber cuál es el problema , cuando en realidad solo estamos viendo una parte de el. Si comenzamos directamente con una solución, podemos dar una respuesta errada o dado el caso solucionando algo que no era la verdadera causa. Por eso, pienso que antes de actuar, debemos detenernos un momento, observar que está pasando y tratar de entender el porqué está sucediendo.
Esto lo relaciono con varios ejercicios que hemos realizado durante el curso. Por ejemplo, cuando trabajamos en la identificación de problemas y en la generación de ideas, aprendimos que no solo se trata de “hay que solucionar esta problemática” y simplemente proponer una solución. Primero debemos analizar la situación desde diferentes perspectivas, teniendo en cuenta las personas involucradas y sus necesidades. Esto me hizo cambiar un poco mi manera de pensar ante un problema, antes consideraba que tener una buena idea era suficiente, pero ahora entiendo que una idea puedes ser muy buena , pero no necesariamente soluciona el problema correcto.
Un ejemplo claro sería la problemática de mi grupo, relacionada con la atención a los usuarios. Al principio todos pensábamos que podían ser obvias algunas soluciones, como contratar más personal para atender (teniendo en cuenta que esta era un restricción) o implementar herramientas tecnológicas. Pero al analizar mejor la situación, nos dimos cuenta de que podían existir diferentes causas como: la organización de los turnos, los tiempos de espera, los tipos de trámite que realiza el usuario o incluso la manera en que se distribuyen las personas dentro de los procesos. Esto nos demostró que una misma situación puede tener diferentes causas y que la solución depende de cuál sea realmente el problema.
También considero que escuchar a las personas es fundamental. A veces creemos saber que necesita una persona porque observamos la situación desde afuera, pero cuando dialogamos directamente con ella podemos describir algo completamente diferente. Una solución puede parecernos excelente a nosotros, pero no ser útil para quien realmente tiene que utilizarla. Por eso, antes de solucionar, considero necesario preguntar, observar y escuchar.
Además, creo que este aprendizaje no solo aplica para las actividades de la universidad o tareas. También aplica en nuestra vida diaria. Por ejemplo, cuando tenemos un conflicto con alguna persona, muchas veces queremos solucionarlo sin detenernos a pensar que ocurrió realmente, la mayoría de casos suelen ser en vínculos cercanos, solucionar problemas para evitar discutir, sin evaluar la situación a fondo y así evitar problemas futuros. Podemos asumir lo que la otra persona piensa y reaccionar desde esa suposición. Sin embargo, hablar y escuchar puede cambiar completamente nuestra perspectiva.
En conclusión, nuestra primera tarea no debe ser solucionar, porque una solución rápida no siempre es la correcta. Primero debemos observar, preguntar, escuchar y entender. Solo cuando conocemos realmente el problema podemos pensar en una respuesta que tenga sentido. Para mí ha sido uno de los aprendizajes más valiosos porque me ha enseñado que antes de buscar una respuesta, debemos asegurarnos de estar haciendo la pregunta correcta.
Recommended1 dieron "Me gusta"Publicado en Diseño y Prototipado





Comentarios 1
Definitivamente antes de correr a solucionar debemos revisar si nos estamos haciendo la pregunta correcta. Qué buen aprendizaje