Danna Amarís Serna – Ashley Pérez Leguía
Introducción
La educación constituye un proceso fundamental para el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños, pues no solo transmite conocimientos, sino que también moldea habilidades, actitudes y oportunidades futuras. Sin embargo, en contextos escolares diversos, no todos los estudiantes acceden al aprendizaje en igualdad de condiciones, especialmente aquellos con trastornos del neurodesarrollo como la dislexia. Esta dificultad específica del aprendizaje afecta directamente los procesos de lectura y escritura, impactando el desempeño académico y la experiencia escolar. Por ello, comprender la relación entre educación y dislexia implica reconocer la necesidad de prácticas pedagógicas inclusivas que garanticen el derecho a una enseñanza ajustada a las particularidades de cada estudiante.
Justificación
La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo de base lingüística caracterizado por dificultades persistentes en la decodificación y reconocimiento preciso de palabras, cuya prevalencia oscila entre el 5 % y el 10 % de la población escolar, con una estimación cercana al 7 %, es decir, aproximadamente 1 de cada 14 niños (Yang et al., 2022); además de afectar el rendimiento académico, genera frustración, estrés escolar y rechazo a actividades como la lectura en voz alta (Leitão et al., 2017; Zuppardo et al., 2021), se asocia con fracasos reiterados que impactan la motivación y el autoconcepto (Livingston et al., 2018), y presenta mayores niveles de ansiedad y depresión, con tasas aproximadas de 36 % y 26 % respectivamente (Adi et al., 2024; Feng et al., 2024; Zuppardo et al., 2021), lo que repercute en la autoestima y calidad de vida, especialmente en contextos escolares donde aún son limitadas las estrategias inclusivas; por ello, se justifica el diseño de propuestas como Neuroconstruye, orientadas a fortalecer procesos lectores y transformar las prácticas pedagógicas hacia un modelo más inclusivo y sensible a la diversidad.
Marco teórico
Con base en lo expuesto, y ante la necesidad de sustentar pedagógicamente una intervención pertinente frente a la dislexia, resulta fundamental comprender este fenómeno desde perspectivas teóricas que permitan explicar tanto los procesos involucrados en la lectura como las dinámicas educativas que influyen en su desarrollo. En este sentido, neuroconstruye se apoya en el enfoque cognitivo, que aporta elementos para entender cómo se procesa y consolida la información lectora, y en el enfoque constructivista, que destaca el papel activo del estudiante y la mediación del docente en la construcción del aprendizaje. La articulación de estas perspectivas ofrece una base sólida para proponer estrategias inclusivas que respondan de manera integral a las necesidades de los estudiantes con dislexia.
Enfoque cognitivo
Desde el enfoque cognitivo, especialmente desde las teorías del procesamiento de la información, el aprendizaje se entiende como un proceso de transformación, organización y almacenamiento de la información (Villaroel, 2022) en el que intervienen sistemas como la memoria sensorial, la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo. En este marco, procesos como la atención, la codificación fonológica y la memoria de trabajo verbal son fundamentales para la consolidación del aprendizaje lector. La dislexia se comprende entonces como una alteración en estos mecanismos, particularmente en la integración grafema-fonema y en la memoria verbal operacional de corto plazo (López-Tejeda, 2012). En consecuencia, las intervenciones desde esta perspectiva priorizan la organización progresiva de los contenidos y la estimulación multisensorial (visual, auditiva y kinestésica) para fortalecer la codificación y favorecer la automatización lectora, entendiendo que la dificultad no radica en la capacidad intelectual, sino en procesos específicos de procesamiento de la información.
Enfoque constructivista
El constructivismo plantea que el aprendizaje no consiste en la recepción pasiva de información, sino en la construcción activa del conocimiento por parte del sujeto, quien interpreta y reorganiza cognitivamente la realidad a partir de sus estructuras previas (Villaroel, 2022). Este enfoque enfatiza el carácter dinámico y evolutivo del aprendizaje, destacando que el conocimiento se construye mediante procesos de descubrimiento, interacción y resignificación. Particularmente relevante es la perspectiva sociocultural, la cual sostiene que la cognición se desarrolla en interacción con otros y dentro de un contexto cultural determinado, reconociendo el papel mediador del docente en el proceso educativo (Villaroel, 2022). Aplicado a la dislexia, este enfoque permite comprender que las dificultades lectoras no deben abordarse únicamente como déficits individuales, sino como desafíos susceptibles de ser potenciados mediante estrategias de mediación pedagógica, interacción guiada y andamiaje ajustado a la zona de desarrollo próximo del estudiante. De este modo, el error se entiende como parte del proceso constructivo del aprendizaje y no como evidencia de incapacidad.
Integración teórica
En cuanto a la Teoría del Enriquecimiento Instrumental, es una propuesta constructivista ecléctica que integra aportes del procesamiento de la información y del constructivismo, reconociendo tanto la primacía del sujeto cognitivo como la necesidad de intervenir sobre procesos mentales específicos (Villaroel, 2022). Esta integración evidencia que no existe incompatibilidad necesaria entre ambos enfoques, siempre que se mantenga coherencia epistemológica en su articulación (Villaroel, 2022). En el abordaje de la dislexia, dicha convergencia resulta pertinente, ya que permite fortalecer procesos cognitivos como la atención, la codificación y la memoria de trabajo (desde el cognitivismo) al tiempo que promueve experiencias significativas, mediadas y contextualizadas (desde el constructivismo) que favorecen la construcción activa del aprendizaje lector. En este marco surge la estrategia Neuroconstruye, orientada a articular intencionalmente ambos enfoques mediante propuestas ludopedagógicas que atiendan tanto las necesidades cognitivas específicas implicadas en la dislexia como las condiciones pedagógicas inclusivas necesarias para su desarrollo integral.
El juego como estrategia lúdico-pedagógica
El juego como estrategia ludo-pedagógica aporta múltiples beneficios en el proceso de enseñanza-aprendizaje, especialmente en la educación infantil y los primeros años de la educación primaria. Se destaca que el juego facilita el desarrollo intelectual, afectivo y social del niño, promoviendo un aprendizaje significativo, creativo y motivador que favorece la interacción y socialización entre estudiantes y docentes (Machada y Lima, 2023; Nascimento et al., 2025;. Además, el uso de actividades lúdicas contribuye a transformar las prácticas pedagógicas, haciéndolas más dinámicas y placenteras, lo que incrementa la motivación y el interés por aprender (Ballestero, 2025)
¿Cómo se implementa Neuroconstruye?
Neuroconstruye se implementa como una propuesta ludopedagógica que integra el fortalecimiento de procesos cognitivos implicados en la lectura con experiencias de aprendizaje mediadas y significativas dentro del aula, mediante el diseño de actividades estructuradas orientadas al entrenamiento del procesamiento fonológico y la memoria de trabajo a través de estrategias multisensoriales, considerando que las dificultades en dislexia se relacionan con alteraciones en el procesamiento de la información lingüística, y complementando este trabajo con dinámicas colaborativas y contextualizadas que promueven la construcción activa del conocimiento con el acompañamiento del docente; en este marco, el juego funciona como eje articulador, pues potencia la motivación, el compromiso y la permanencia en la tarea, elementos clave para favorecer el aprendizaje en contextos educativos inclusivos.
Diseño didáctico de una actividad desde Neuroconstruye
1. Componente cognitivo
La actividad inicia fortaleciendo procesos lectores específicos mediante ejercicios organizados y progresivos, como segmentar sonidos, unir grafemas con fonemas, ordenar sílabas o realizar lectura guiada, apoyándose en recursos visuales y manipulativos para facilitar la codificación y la automatización. Ejemplo: el estudiante escucha una palabra dividida por sonidos, reconstruye la palabra con tarjetas, luego la escribe y la lee en voz alta, trabajando conciencia fonológica y memoria verbal de manera estructurada.
2. Componente constructivista
Después, esas mismas palabras se llevan a un contexto significativo donde los estudiantes, en pequeños grupos, crean frases o pequeñas historias, explican cómo organizaron las ideas y reflexionan sobre su significado, mientras el docente orienta, pregunta y ajusta apoyos según las necesidades del grupo.
3. Componente integrador a través del juego
Todo el proceso se presenta como una misión o reto por niveles, donde cada logro permite avanzar, descubrir pistas o alcanzar recompensas simbólicas; así, el juego conecta el entrenamiento cognitivo con la construcción colaborativa, mantiene la motivación y reduce la tensión que suele acompañar las tareas de lectura.
Referencias
Adi, N., Othman, A., Kuay, H., & Mustafa, Q. (2024). A study on the psychological functioning of children with specific learning difficulties and typically developing children. BMC Psychology, 12. https://doi.org/10.1186/s40359-024-02151-4.
Ballesteros, A. (2025). Impacto de la Lúdica en los Procesos de Aprendizaje de Educación Primaria: Revisión Sistemática Según el Protocolo PRISMA. Ibero Ciencias – Revista Científica y Académica – ISSN 3072-7197. https://doi.org/10.63371/ic.v4.n3.a139
Feng, W., Chotipanvithayakul, R., & Liu, H. (2024). Prevalence of dyslexia related to mental health problems and character strengths among primary school students in northwest China. Australian Journal of Psychology, 76. https://doi.org/10.1080/00049530.2024.2399114.
Leitão, S., Dzidic, P., Claessen, M., Gordon, J., Howard, K., Nayton, M., & Boyes, M. (2017). Exploring the impact of living with dyslexia: The perspectives of children and their parents. International Journal of Speech-Language Pathology, 19, 322 – 334. https://doi.org/10.1080/17549507.2017.1309068.
Livingston, E., Siegel, L., & Ribary, U. (2018). Developmental dyslexia: emotional impact and consequences. Australian Journal of Learning Difficulties, 23, 107 – 135. https://doi.org/10.1080/19404158.2018.1479975.
López-Tejeda, S. I., Uribe Viquez, Z., Villarruel Rivas, M. C., Mendoza-Barrera, G., & Durand-Rivera, A. (2012). Dislexia desde un enfoque cognitivo: revisión de clasificación. Revista Mexicana de Comunicación, Audiología, Otoneurología y Foniatría, 1(2), 98–103.
Machado, T., & Lima, A. (2023). PLAYS IN THE EARLY YEARS. Revista Gênero e Interdisciplinaridade. https://doi.org/10.51249/gei.v4i04.1503.
Nascimento, A., Da Silva, R., & Coutinho, D. (2025). PLAY AS A PEDAGOGICAL TOOL IN THE INTERVENTION OF LEARNING DIFFICULTIES. Revista ft. https://doi.org/10.69849/revistaft/ra10202509042141.
Villaroel, V. (2022). ¿Cómo se aprende? Un análisis crítico sobre las teorías del aprendizaje y el desarrollo humano. En V. Hojman., V. Villarroel., J. Varela Torres, y D. Bruna Jofré, Aprendizaje, bienestar y colaboración desde la psicología educacional: propuestas teóricas y experiencias. Universidad del Desarrollo. Disponible en: https://psicologia.udd.cl/files/2022/08/Libro-Educacionaversi%C3%B3n-final.pdf
Yang, L., Li, C., Li, X., Zhai, M., An, Q., Zhang, Y., Zhao, J., & Weng, X. (2022). Prevalence of developmental dyslexia in primary school children: A systematic review and meta-analysis. Brain Sciences, 12(2), 240. https://doi.org/10.3390/brainsci12020240
Zuppardo, L., Serrano, F., Pirrone, C., & Rodríguez-Fuentes, A. (2021). More Than Words: Anxiety, Self-Esteem, and Behavioral Problems in Children and Adolescents With Dyslexia. Learning Disability Quarterly, 46, 77 – 91. https://doi.org/10.1177/07319487211041103.
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