De las muchas emociones que hay y conociendo ya el termino emoción te hablaremos de una que muchos sentimos pero que solo unos pocos logramos con buena ayuda acogerla y entender que debemos validarla. Te hablaremos de la TRISTEZA la cual tradicionalmente se la ha considerado como una de las emociones desagradables, aunque no siempre se puede decir que es negativa. Sobre ella existe gran variabilidad cultural, e incluso algunas culturas no poseen palabras para definirla. la tristeza es considerada una emoción básica del ser humano. Es decir, se encuentra en un conjunto de emociones primitivas, las cuales nos permiten la supervivencia, establecer relaciones de apego y adaptarnos a los cambios del entorno. La tristeza nos hace recordar, valorar y sufrir ante una pérdida, es una parte esencial para establecer aquella capacidad empática y poder reorientar nuestra vida. En ella, se abarcan algunos sentimientos, como son la soledad, apatía, auto compensación, melancolía, desánimo, entre otras.
De igual manera, al igual que cualquier otra emoción y como se comentó, tiene una función filogenética adaptativa para recabar la atención y el cuidado de los demás, constituir un modo de comunicación en situaciones de pérdida o separación, o ser un modo de conservar “energía” para poder hacer frente a subsiguientes procesos de adaptación (Whybrow, Akiskal & McKinney, 1984). Charles Darwin en el año 1872, en su libro “la expresión de las emociones en el hombre y en los animales” nos habla sobre la expresión de tristeza como aquella función que compartía el hombre y los animales, la cual había ido mejorando en su escala evolutiva. Palmero, Fernández- Abascal, Martínez y Choliz (2001), también plantean a la tristeza como una función adaptativa que se activa a eventos de negativos. Para estos autores, la estructura temporal de la tristeza puede ubicarse en el pasado, presente y el futuro. Se experimenta la tristeza ante un recuerdo de perdida, ante una pérdida actual o a posibles pérdidas futuras.
Por ende, si hablamos un poco sobre la función que cumple la tristeza como emoción encontramos que esta permite el aprendizaje, ya que, es en estos momentos en que nos detenemos a reflexionar y analizar las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida cotidiana para buscar la mejor manera de resolverlas, también nos ayuda a sentirnos mejor puesto que cuando logramos liberarla y sentirla podemos soltar toda esa carga emocional que nos estaba pesando y afectando con esto nuestro estado de ánimo. Para esto la tristeza también facilita el apoyo social, es decir que esta se encarga de unir las familias y grupos de personas, ya que cuando notamos que alguien se encuentra triste nuestro instinto nos induce a brindar compañía y ser fuente de apoyo en ese momento. Por otra parte, al estar triste controlamos nuestro nivel de activación, lo que nos permitirá pausar nuestro estado emocional, para así examinar de manera más calmada nuestros propios sentimientos.
Por consiguiente, si dicha emoción no se gestiona de manera adecuada podemos encontrar como consecuencia trastornos de ánimo como puede ser depresión, la cual según la Guía de Intervención mhGAP versión 2.0 es considerado un trastorno prioritario dónde las personas que lo padecen experimentan una variedad de síntomas, como un estado de ánimo deprimido persistente o perdida de interés y placer durante al menos dos semanas. Además, tienen considerables dificultades en su funcionamiento cotidiano en el ámbito personal, familiar, social, educativo, ocupacional o de otro tipo. Asimismo, si esta emoción no se tramita de forma adecuada después de encontrar un trastorno depresivo, la persona podría desarrollar distimia el cual es considerado un trastorno depresivo persistente, según el DSM-V este trastorno se caracteriza por conllevar un periodo de tiempo bastante prolongado (dos años como mínimo).
Por último, muchas personas con depresión también padecen síntomas de ansiedad y síntomas somáticos sin explicación médica discernible. Por otro lado, también se podría desarrollar trastorno bipolar tipo II el cual es un trastorno afectivo caracterizado por episodios depresivos que además conlleva al menos un episodio hipomaniaco (Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 2014). Anexado a lo anterior, siempre existe el peligro de que una vez la persona se encuentre pasando por un episodio depresivo en el que exista una profunda tristeza, ideas de culpa e ideas de minusvalía y desesperanza, se recurra a prácticas autolesivas como el cutting y en casos extremos el suicidio.
Autoras
- Alexandra Villa
- Sara Ramirez
- Karol Peña
- Andrea Catalina Álvarez Anaya
- Yusneidys torres
- Charith luna
Referencias
- American Psychiatric Association – APA. (2014). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5a. ed). Washington, DC EE. UU. https://www.eafit.edu.co/ninos/reddelaspreguntas/Documents/dsm-v-guia-consulta-manual-diagnostico-estadistico-trastornos-mentales.pdf
- Organización Mundial de la Salud. (2010). mhGAP Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental: mejora y ampliación de la atención de los trastornos mentales, neurológicos y por abuso de sustancias. Ginebra.
- Piqueras, J. A., Ramos, V., Martínez, A. E., & Oblitas, L. A. (2009). Emociones negativas y su impacto en la salud mental y física. Suma psicológica, 16(2), 85-112.
- Martínez, A. C., & Bouquet, R. I. (2007). Tristeza, depresión y estrategias de autorregulación en niños. Tesis Psicológica, (2), 35-47.
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