En 1998, exguerrilleros, exmilitares y funcionarios de la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo compartieron espacios de convivencia durante una semana, en los que debatieron y reflexionaron sobre cómo construir un futuro basado en la disminución de la violencia en Colombia.
En Colombia han persistido formas de violencia, a pesar de que otras se hayan superado. El conflicto es una constante en la vida humana, por lo que resulta fundamental aprender a gestionarlo. En el ámbito educativo, rara vez se nos forma en cómo intervenir en los conflictos de manera constructiva, es decir, de una forma que contribuya a disminuir el sufrimiento humano.
En España se ha impulsado una democracia más deliberativa y participativa. No se puede esperar a que los gobiernos amplíen estos espacios sin presión ciudadana; por ello, la transformación debe comenzar desde espacios cercanos como la familia y la comunidad.






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