Adultez: Una etapa del desarrollo que también implica progresos, avances y aprendizajes

Por: María Alejandra Ahumada Guarnizo, Yasmith Adriana Ariza Arroyo y Vanesa Alexandra Ordoñez Mancilla.

El desarrollo humano se ha descrito como un proceso de cambio y progreso que se adquiere mediante el aprendizaje y la maduración cerebral. A lo largo de este, se ha puesto especial énfasis en cómo se desarrollan los niños y los jóvenes, qué cambia en ellos, qué tiende a permanecer igual, cómo influye lo biológico y el contexto en su desarrollo y demás, pero ¿y los adultos? ¿En los adultos no hay y no se evidencia un proceso de desarrollo?

Complementado lo del párrafo anterior, se puede afirmar que se ha enfocado la atención en las debilidades o afecciones que tiene la adultez y el proceso de envejecimiento, por lo tanto, se tiende a considerar que el desarrollo ocurre principalmente en la niñez y en la adolescencia, y que en la vejez solo existen pérdidas, sin embargo; se debe aclarar que el desarrollo humano dura toda la vida, es decir, a lo largo de nuestra existencia estamos en un proceso sistemático de cambio adaptativo en el comportamiento (Papalia et al., 2009) que va a depender de la historia, del contexto y de muchas otras características. Por lo anterior, podemos responder a los interrogantes planteados al principio; sí, en los adultos hay y se evidencia un proceso desarrollo que va a estar influenciado por distintos elementos que interactúan entre sí.

El desarrollo humano en la adultez va a depender de lo biológico, pero principalmente dependerá del ambiente, del contexto y de los hábitos y experiencias que el individuo ha adquirido a lo largo de su vida. Este desarrollo implica deterioro, disminución de algunos aspectos, situaciones o características de la vida del sujeto, pero también implica ganancias, aprendizaje y nuevas experiencias

Por lo anterior, es importante reconocer que el desarrollo en la adultez es complejo y que en este existen diversos factores y experiencias propias que harán de cada persona un ser con pensamientos, actitudes y sentimientos diferentes. Entrando al tema de cambios; se debe conocer que existen cambios y desarrollos físicos, cognitivos y sociales que influyen en la percepción propia y en las experiencias individuales de cada persona adulta; cambios en la estatura, en la salud, en la memoria, en sus relaciones interpersonales, que en gran medida forjan las habilidades sociales y la personalidad del individuo permitiéndole la interacción con el mundo y la capacidad única de expresar pensamientos y emociones. Todo esto nos permite entender que el desarrollo psicológico de los adultos en los diferentes períodos de esta etapa se hace esencial para que este pueda manejar de manera saludable los nuevos retos que subyacen de ciertos eventos familiares, sociales y en la propia identidad de la persona.

De esta forma, una correcta interacción de los diferentes desarrollos, aprendizajes, cambios y experiencias que se dan a lo largo de la adultez pueden llevar a un adulto mayor a no estar en sincronía con su edad cronológica (Papalia et al., 2009) y sentirse más vigorosos y fuertes que cuando estaban en su juventud, por lo que este tipo de edad sólo se refiere y se limita al paso del tiempo y no a la transformación que surge en el adulto a partir de todas sus experiencias vividas.

Muchas veces hablar de vejez parece ser algo que pocos ven como positivo, debido a las connotaciones negativas que pueden surgir de este término a nivel cultural y por la cantidad de limitaciones sociales con los que se asocia el concepto de adultez. Comúnmente relacionan el concepto de adultez con una cantidad de características que no tienen que darse de esa manera y que no siempre van a estar asociados con deterioro, por lo tanto, se hace necesario entender que la adultez es una etapa normal del ser humano y que esta no tiene porqué ocasionar necesariamente la pérdida de actividades dentro de la sociedad, como el estudio, las reuniones sociales, las relaciones privadas y acercamientos sexuales.

Como las demás etapas del desarrollo, la adultez es esencial para el desarrollo de la personalidad y de todos aquellos factores o elementos que influyen en la vida, por lo tanto, es necesario darle la importancia y el valor que se merece.

La adultez está lejos de ser la etapa con más pérdidas del desarrollo humano; hay que tener en cuenta que una cosa es el envejecimiento normal, que implica una serie de cambios en todos los ámbitos de la vida y otra cosa es que esa serie de cambios se traduzcan y se manifiesten de forma negativa en la vida de las personas. La forma en cómo se ha desarrollado el sujeto en las anteriores etapas del desarrollo también van a influir en la forma en cómo es y en la vida que lleva en su adultez, esto debido a que cada fase de la vida está influenciada por lo que pasó y afectará todo lo que venga en el futuro.

Este blog es producto de la asignatura de Desarrollo Humano: Adultez del Programa de Psicología de la Universidad del Magdalena. Docente: Johanna Bocanegra Sandoval. 

Referencias.

     Papalia, D., Sterns, H., Duskin, R., y Camp, C. (2009). Desarrollo del adulto y vejez. McGraw Hill.

Recuperado de: https://www.freepik.es/vector-premium/grupo-personas-diferentes-edades-ninos-adolescentes-hombres-mujeres-jovenes-adultos-pareja-ancianos-pie-posicion-neutral-ilustracion-personas-diferentes-generaciones_7232283.htm

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