Incidencia del ambiente en el desarrollo del ciclo vital

Por: Juan Camilo Freund Badel, Isabella Villarreal Pérez y Maria Victoria Rivero Cañate.

Al momento de hablar sobre el desarrollo del ciclo vital de un individuo, el ambiente es un factor que ha de tenerse en consideración para evitar cometer imprecisiones durante su análisis. Lo anterior se puede desglosar, a nuestro parecer, desde tres perspectivas distintas: biológica, social y psicológica, entendiendo que el desarrollo del ciclo vital se extiende a lo largo de toda la vida y por ende, si se busca ahondar en una de las etapas del ciclo vital, como la adultez, es necesario inmiscuirse en aspectos de anteriores etapas del desarrollo, tal como lo habría explicado Paul Baltes (1987), reconocido autor en el estudio del desarrollo del ciclo vital.

Acorde a lo manifestado por Martell et. al, (2007), el ambiente puede incidir de forma determinante en el desarrollo biológico de un individuo, especialmente en las primeras etapas de la vida, lo cual consecuentemente, puede propiciar falencias en el estado biológico propio en la etapa de la adultez. Para explicar lo anteriormente mencionado, es pertinente recurrir a un ejemplo: un infante cuyos cuidadores tienen la facilidad de brindarle una adecuada alimentación, posee altas probabilidades de contar con una óptima maduración de su sistema nervioso central, lo cual repercute directamente en el desarrollo del sujeto a nivel sensorial, motriz o cognitivo, y por ende, se verán potencializadas aquellas habilidades de carácter adaptativo durante todas las etapas restante del ciclo vital (Campo, 2011). En otras palabras, el individuo madura tanto física como cognitivamente, y al mismo tiempo adquiere las destrezas y habilidades que usará posteriormente.

Por otra parte, el ambiente también puede influir en otros aspectos del desarrollo del ciclo vital, como el social. Esta incidencia puede verse reflejada en los patrones típicos de cada sociedad, pues dichos patrones se encuentran basados en diversas expectativas que condicionan la edad social de los individuos a través de normas y funciones que se supone deberían cumplir dependiendo de su edad cronológica (Papalia et. al, 2009). Un ejemplo de ello, es la tendencia a que en países como Estados Unidos, se espera que la emancipación de los adultos jóvenes se dé antes de los 25 años, a diferencia de países latinoamericanos como Colombia, donde la emancipación se da por lo general después de los 25 años.

Por último, se debe contemplar la relevancia del ambiente en el aspecto psicológico en cuanto al desarrollo del ciclo vital se refiere; pues son el contexto y los acontecimientos históricos, algunos de los factores que pueden influir de una u otra forma en la formación de la personalidad de cada sujeto y la forma distintiva en la que cada persona enfrenta las circunstancias con que se encuentra a lo largo de su vida (Papalia et. al, 2009). Con esto se hace referencia a que fenómenos históricos como la globalización a través de la virtualidad, pueden generar cambios significativos en el desarrollo de la personalidad de un individuo, dadas las diferencias en las interacciones con sus iguales.

A modo de conclusión, es válido puntualizar que el estudio de los ambientes en que se desarrolla el individuo a lo largo de su ciclo vital intervienen en la comprensión de los aspectos particulares de su evolución. Esto quiere decir que, dependiendo de las características del ambiente familiar, del barrio en que vive o vivió, del ambiente escolar (si es que asistió a una institución educativa), la cultura, las ideologías políticas del país en que se encuentra, entre otras, repercuten a nivel biológico, porque los recursos encontrados en su contexto facilitarán o no, el progreso y crecimiento de la persona; a nivel social, ya que las creencias y valores que se tengan en la comunidad podrían moldear los comportamientos del individuo; y por último a nivel psicológico, puesto que dichas características pueden influir en los comportamientos, pensamientos, en la toma de decisiones y demás componentes de la personalidad de un individuo. Por lo anterior, se invita a reflexionar ¿Qué mecanismos se pueden implementar en nuestras comunidades para garantizar que desde temprana edad, en la adolescencia y la adultez se generen ambientes propicios para el desarrollo del ciclo vital? 

Este blog es producto de la asignatura de Desarrollo Humano: Adultez del Programa de Psicología de la Universidad del Magdalena. Docente: Johanna Bocanegra Sandoval.

Referencias: 

Baltes, P. (1987). Theoretical propositions of lifespan development psychology: On the dynamics between growth and decline. Developmental Psychology, 23(5), 611-626

Campo, L. (2011). Características del desarrollo adaptativo en niños de 3 a 7 años de la ciudad de Barranquilla. Psychologia. Avances de la disciplina, 5(2) 95-104. https://www.redalyc.org/pdf/2972/297224105008.pdf

Martell, M., Burgueño, M., Arbón, G., Weinberger, M., y Alonso, R. (2007). Crecimiento y desarrollo en niños de riesgo biológico y social en una zona urbana de Montevideo. Archivos de Pediatría del Uruguay 78(3). http://www.scielo.edu.uy/pdf/adp/v78n3/v78n3a04.pdf

Papalia, D., Sterns, H., Feldman, R., y Camp, C. (2009) Desarrollo del adulto y vejez. McGraw-Hill. http://www.untumbes.edu.pe/vcs/biblioteca/document/varioslibros/0764.%20Desarrollo%20del%20adulto%20y%20vejez.pdf

Darle Me gusta0 Me gustasPublicado en: Blog, Psicología, Salud

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