Como vimos en la lección anterior, el desarrollo sostenible surge precisamente del intento de conectar las preocupaciones sociales y ambientales que durante mucho tiempo fueron tratadas por separado. Esta forma de pensar dio lugar a enfoques que entienden las sociedades humanas y los ecosistemas como sistemas interdependientes, comúnmente denominados socio-ecosistemas.
Desde esta perspectiva, los desafíos de sostenibilidad no pueden comprenderse únicamente desde variables ecológicas o sociales, sino a partir de las relaciones que existen entre ambas. Los marcos que exploramos a continuación representan diferentes propuestas para gestionar estas relaciones y orientar las transiciones hacia la sostenibilidad.
Modelos verdes
Los modelos verdes se centran en reducir los impactos ambientales mientras se mantiene el desarrollo económico mediante transformaciones tecnológicas. Su supuesto central es que la actividad económica puede seguir creciendo si los sistemas energéticos se vuelven más eficientes, menos intensivos en carbono y cada vez más basados en fuentes renovables. Desde esta perspectiva, la innovación tecnológica permite desacoplar parcialmente el crecimiento económico de los impactos ambientales.
Un ejemplo ampliamente conocido es el Pacto Verde Europeo (Link a pagina en ingles European Green Deal), cuyo objetivo es alcanzar la neutralidad climática en la Unión Europea para 2050 mediante el despliegue a gran escala de energías renovables, la electrificación del transporte, mecanismos de fijación del precio del carbono y políticas de economía circular.
Cuando observamos estas estrategias desde el nexo alimentos–agua–energía, algunas de sus implicaciones se vuelven más visibles. La expansión de los sistemas de energía renovable requiere importantes recursos de tierra, minerales y agua. Tecnologías como los parques solares, los parques eólicos y las infraestructuras de hidrógeno verde transforman los paisajes y los sistemas de recursos. ¿Puede la innovación tecnológica por sí sola resolver los desafíos de la sostenibilidad, o estamos trasladando parte de los impactos a otros territorios y sistemas?
Si quieres ahondar en esta pregunta te sugerimos leer Limits to Green Growth and the Dynamics of Innovation de Salvador Pueyo (2019), donde examina críticamente uno de los supuestos centrales de los modelos verdes: la idea de que la innovación tecnológica permitirá desacoplar el crecimiento económico de los impactos ambientales. Pueyo analiza algunos de los límites físicos, tecnológicos e institucionales de esta propuesta y plantea la pregunta de si la sostenibilidad a largo plazo requiere transformaciones más profundas que la simple mejora de la eficiencia tecnológica.
Un ejemplo concreto del traslado del impacto a otros territorios es el denominado Triángulo del Litio (Argentina, Bolivia y Chile), que concentra algunas de las mayores reservas mundiales de litio. La creciente demanda de baterías para vehículos eléctricos ha intensificado la extracción de este mineral, generando debates sobre el uso del agua, los impactos sobre ecosistemas frágiles y los derechos de comunidades locales. Si quieres profundizar en este tema aquí tienes un documental sobre ello.
Litio – La nueva fiebre del oro en los Andes | DW Documental
Lithium – new gold rush in the Andes | DW Documentary
Esto ilustra una compensación importante: los modelos verdes pueden reducir las emisiones de carbono en los sistemas energéticos, pero al mismo tiempo desplazar parte de las presiones ambientales hacia otras partes del nexo alimentos–agua–energía.
Modelos Azules
Otra trayectoria que ha recibido creciente atención en los debates sobre sostenibilidad se conoce comúnmente como modelos azules. Estos buscan ampliar el potencial económico de los océanos, las zonas costeras y los sistemas de agua dulce mediante la innovación tecnológica y nuevas formas de uso de los recursos. Este enfoque suele asociarse con la economía azul, que busca promover el crecimiento económico y los medios de vida al tiempo que protege los ecosistemas marinos y fomenta el uso sostenible de los recursos oceánicos.
Un ejemplo bien conocido es la estrategia de economía azul de Noruega, donde las industrias marinas desempeñan un papel central en el desarrollo económico. Noruega se ha convertido en uno de los mayores productores mundiales de salmón de cultivo, al mismo tiempo que expande la energía eólica marina y explora nuevas industrias vinculadas al mar.
Cuando observamos estos procesos desde el nexo alimentos–agua–energía, aparecen varias interacciones importantes. Las infraestructuras de energía eólica marina pueden contribuir a la descarbonización de los sistemas energéticos, pero también transforman los paisajes marinos y, en algunos casos, compiten con territorios tradicionales de pesca.
Además, la economía oceánica noruega también sigue incluyendo la explotación de petróleo y gas offshore, lo que refleja algunas de las tensiones que pueden surgir entre los objetivos de sostenibilidad y un modelo económico que continúa dependiendo principalmente de los combustibles fósiles. Si quieres leer más sobre esto, la iniciativa Sustainable Blue Economy in the Norwegian Arctic (DNV) explora cómo Noruega busca combinar el crecimiento económico y la sostenibilidad mediante sectores como la acuicultura, la energía marina y el transporte marítimo.
La salmonicultura noruega contribuye de manera significativa al suministro mundial de proteínas y ha generado empleo, exportaciones e innovación tecnológica. Sin embargo, también ha dado lugar a debates sobre la propagación de piojos del salmón, el escape de peces de cultivo hacia poblaciones silvestres, la contaminación por nutrientes y el uso de espacios marinos públicos para actividades privadas.
Esta última cuestión ha generado discusiones sobre quién se beneficia económicamente del uso de estos bienes comunes. Aunque la actividad genera importantes ingresos para la industria, algunos sectores cuestionan cómo deberían distribuirse los beneficios derivados de la explotación de recursos que pertenecen al conjunto de la sociedad.
¿Se puede salvar el salmón salvaje en Noruega? | DW Documental
Can Norway’s wild salmon be saved? | DW Documentary
Desde esta perspectiva, los modelos azules no solo plantean preguntas sobre sostenibilidad ecológica, sino también sobre la distribución de beneficios y costos asociados al uso de los recursos marinos. Si quieres saber más consulta el artículo científico The Blue Economy and the United Nations’ Sustainable Development Goals de Lee et al (2020), quienes analizan cómo la economía azul se relaciona con los ODS y explora las oportunidades y conflictos que pueden surgir entre crecimiento económico, bienestar social y conservación marina.
Modelos grises
Los modelos grises buscan reducir los impactos ambientales manteniendo al mismo tiempo el papel central de los combustibles fósiles en la economía. En lugar de reemplazar rápidamente estas fuentes de energía, estos enfoques se apoyan en soluciones tecnológicas que permiten disminuir las emisiones mientras las infraestructuras existentes continúan operando.
Entre las estrategias más comunes se encuentran el uso del gas natural como combustible de transición y soluciones orientadas a reducir las emisiones de los sistemas energéticos existentes. Entre ellas destaca la captura y almacenamiento de carbono (CCS), una tecnología promovida por gobiernos e industrias como una herramienta para reducir emisiones.
Sin embargo, sus críticos señalan que estas tecnologías pueden resultar costosas, difíciles de escalar y, en algunos casos, retrasar transformaciones más profundas hacia sistemas energéticos menos dependientes de los combustibles fósiles. La revisión “Storing carbon dioxide for climate’s sake” examina las contradicciones que surgen cuando la captura y almacenamiento de carbono se combina con técnicas para extraer más petróleo en el Mar del Norte.
EE. UU. y Noruega invierten a lo grande en la captura y almacenamiento de carbono
Why Norway and the US are leading the way in this game-changing technology | Transforming Business
Colombia ofrece un ejemplo interesante de cómo los modelos grises abordan la justicia social. El gobierno ha promovido una transición energética justa, un concepto que en este contexto reconoce que Colombia ha contribuido mucho menos que los países industrializados a las emisiones históricas de gases de efecto invernadero, mientras enfrenta importantes desafíos de desarrollo económico y social.
Desde esta perspectiva, una reducción rápida de la dependencia de los combustibles fósiles podría generar costos significativos para regiones, comunidades y sectores económicos que todavía dependen de estos recursos. Al mismo tiempo, los debates recientes de política pública han impulsado el desarrollo de nuevas fuentes de energía, incluyendo proyectos solares, eólicos e iniciativas relacionadas con el hidrógeno.
Estas estrategias buscan diversificar gradualmente el sistema energético y reducir emisiones sin abandonar de manera inmediata las fuentes de ingresos asociadas al sector energético. Sin embargo, estas iniciativas también han generado nuevas tensiones. En regiones como La Guajira, la expansión de parques eólicos y solares ha abierto debates sobre el acceso al territorio, la participación de las comunidades locales y la distribución de los beneficios económicos asociados a la transición energética. Esto demuestra que la transición energética no consiste solamente en cambiar una fuente de energía por otra; también implica decidir quién participa, quién se beneficia y quién asume los costos de la transición.
Los megaproyectos de La Guajira | EL PAÍS
Construction of wind turbines wreaks havoc on indigenous people in Colombia • FRANCE 24 English
Cuando observamos estas dinámicas desde el nexo alimentos–agua–energía, aparecen importantes compensaciones. La producción de combustibles fósiles continúa generando ingresos, empleo y seguridad energética, pero también contribuye al cambio climático y puede afectar los recursos hídricos y los ecosistemas de los que dependen otros sectores productivos.
Los modelos grises intentan gestionar esta tensión mediante soluciones tecnológicas que reduzcan las emisiones sin transformar de manera inmediata la estructura económica existente. Sin embargo, estas tecnologías suelen enfrentar desafíos importantes, entre ellos altos costos de inversión, complejidad tecnológica e incertidumbre sobre su capacidad para contribuir a reducciones significativas de emisiones a largo plazo.
Desde esta perspectiva, los modelos grises plantean dos preguntas centrales: ¿es justo exigir la misma velocidad de transición a países con responsabilidades históricas y capacidades económicas muy diferentes? Y, al mismo tiempo, ¿pueden estas estrategias facilitar una transición sostenible o corren el riesgo de prolongar la dependencia de los combustibles fósiles?
Reflexiona
¿Qué modelo de sostenibilidad reconoces en tu contexto y qué oportunidades y tensiones genera?
Elige un ejemplo real de tu contexto local que refleje una transición hacia la sostenibilidad. Puede tratarse de una política pública, una tecnología, un proyecto de infraestructura, una iniciativa empresarial o una práctica cotidiana.
Escribe una breve reflexión (5–7 oraciones) respondiendo a las siguientes preguntas:
- ¿Cuál de los modelos de sostenibilidad discutidos en esta lección (verde, azul o gris) describe mejor tu ejemplo? Explica brevemente por qué.
- ¿Qué oportunidades genera este ejemplo para la sostenibilidad, el desarrollo o el bienestar?
- ¿Qué tensiones, compensaciones (trade-offs) o desafíos puedes identificar?
Tu publicación no debe superar las 300 palabras.
Después de publicar tu reflexión, lee al menos una contribución de un compañero o compañera y responde con un comentario que:
- plantee una pregunta;
- identifique un ejemplo similar en otro contexto;
- o aporte una perspectiva alternativa sobre las oportunidades o tensiones identificadas.
¿Por qué realizamos esta actividad?
Esta actividad te invita a conectar los marcos de sostenibilidad presentados en la lección con ejemplos del mundo real y a reflexionar sobre cómo diferentes caminos hacia la sostenibilidad generan tanto oportunidades como desafíos en la práctica.
T0 dieron "Me gusta"Publicado en Norcol
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