De cómo la vida nos dio un giro hacia la virtualidad

Un año próximo a finalizar, otro ciclo que culmina. Incrédulos observamos los días del calendario, que transcurren de un modo extrañamente veloz. Es que sin lugar a dudas ésta ha sido una etapa que dejará huellas profundas en nuestras vidas. 

¿Quién podría haber siquiera imaginado estos meses transitados?. Para algunos ha sido un tiempo de profunda reflexión, que permitió tomar distancia del ruido de lo cotidianamente fútil, ofreciendo la oportunidad de asombrarnos con pequeñas cosas, con gestos sencillos.

Desde nuestro ámbito docente, la pandemia nos exigió reinventarnos. Comenzamos a explorar y a experimentar con herramientas y recursos que nos permitieron establecer una sintonía real con nuestros estudiantes, presentes ya no en un salón de clases físico, sino a través de un entorno virtual.

Y así surgieron nuevas formas de comunicarnos y de tender esos lazos especiales, que posibilitaron reafirmar que el diálogo, como experiencia vital y constructiva, se encuentra más presente que nunca.

Durante este tránsito hemos visto partir a muchos, y a otros tanto continuar luchando. Pero es justamente la capacidad de sobreponerse en este contexto, resistiendo las adversidades, lo que define la naturaleza de un ser humano resiliente.

Y, recogiendo experiencias andando este camino, seguramente hemos comprendido como El Principito, que “lo esencial es invisible a los ojos” 1.

1. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry

Recomendado1 recomendaciónPublicado en: B10, Educación

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Comentarios

  1. Qué bonita reflexión profe, este es sin duda un año histórico, lleno de cambios y nuevos retos, que nos invita a empatizar y entender las realidades de cada persona para logar una adaptación justa, donde sigamos teniendo oportunidades que prioricen la vida, pero sobre todo una vida digna.

    Muchos somos afortunados de poder mantener la “Normalidad” desde nuestra casa, porque más allá de estar encerrados, la pandemia no ha significado la pérdida de un ser querido o de nuestro trabajo y sustento, por el contrario, nos ha dotado de nuevas habilidades y herramientas que nos han hecho crecer en lo personal y profesional, solo a cambio de coartar un poco la libertad.

    El 2020 ha sido frenético, un no parar de nuevas noticias, cosas por hacer y aprender, quizá por eso los días pasen más rápido, esperemos un 2021 donde haya lugar a la tranquilidad y a la resiliencia.