Ayuda doctor, ¡tengo miomas!

 

La detección incidental de miomas uterinos durante la realización de una ecografía, o los síntomas asociados a la presencia de los mismos, son una de las consultas más frecuentes en ginecología, y un motivo de preocupación para las pacientes. 

Sin embargo, los miomas o leiomiomas son tumores benignos muy frecuentes en las mujeres en edad reproductiva, y en muchos casos debido a su pequeño tamaño, no requieren sino observación.

Los miomas se desarrollan fundamentalmente a partir de las células musculares lisas presentes en el útero, aunque también pueden originarse del músculo liso vascular, o de células mesenquimáticas indiferenciadas con capacidad multipotente.

Además del tejido muscular presentan un componente variable de tejido conectivo, por este motivo se denominan también leiofibromas, fibroleiomiomas o fibromas. Su contrapartida maligna son los leiomiosarcomas, mucho menos frecuentes.

Como características, los miomas son tumores hormono-dependientes (estrógenos-progesterona), de lento crecimiento y poseen un tamaño variable que oscila desde milímetros hasta varios centímetros. Pueden incluso tener ubicaciones inusuales en el aparato reproductor, como es el caso del mioma ovárico.
Los miomas son más comunes en mujeres a partir de los 30 años, y se observan con mayor frecuencia en afrodescendientes. La literatura también menciona como factores de riesgo la primera menstruación a una edad temprana, la nuliparidad, cuestiones hereditarias y la obesidad, entre otros.

La presentación clínica depende de diversas circunstancias, como la localización, tamaño y número de miomas. Pueden ser silentes o asintomáticos (lo más frecuente), presentarse como una masa abdominal, ocasionar una hemorragia uterina anormal provocando anemia, pueden suscitar dolor pélvico o con las relaciones, y en ciertos casos pueden dificultar la consecución de un embarazo.

Es fundamental realizar la consulta con tu médico si te han informado la presencia de miomas en algún estudio por imágenes, o si presentas síntomas asociados.

Esto permitirá a través de la confección de una adecuada historia clínica, examen físico y estudios complementarios, orientarte de la mejor manera definiendo si sólo se recomienda observación o si, por el contrario, es preciso indicar un tratamiento médico o quirúrgico.

 

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Recomendado1 recomendaciónPublicado en: Salud

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