Impactos concretos en comunidades, instituciones y políticas públicas

DIMENSIONES DEL IMPACTO
Hay un derecho que no cabe en los libros. Que se aprende acompañando, discutiendo, equivocándose y volviendo a intentarlo. Ese es el derecho que enseñamos en la Clínica Jurídica de Derechos Humanos de la Universidad del Magdalena y el que nuestros estudiantes están demostrando, con hechos, que saben hacer.
Impacto jurídico estructural
Las acciones populares, tutelas y demandas de inconstitucionalidad que tramita la Clínica no buscan solo resolver el caso de una persona: buscan crear precedentes y transformar políticas públicas. Casos como el del alcantarillado de Bastidas o la protección del Fuerte San Fernando son ejemplos de intervenciones que han beneficiado a comunidades enteras, más allá del conflicto individual.
Este impacto estructural no ocurre por azar. Ocurre porque nuestros estudiantes aprenden a leer el derecho como herramienta de transformación social y lo demuestran en la práctica.
En 2025, el estudiante Andrés Felipe Mejía Quintero representó a la Universidad del Magdalena en el Reto Legal del Encuentro Nacional de Proyección Social ACOFADE 2025, en Medellín. Junto a un equipo interuniversitario, se alzó con el primer lugar con una propuesta de solución jurídico-social para el caso de Claudia mujer cabeza de hogar con discapacidad, sin ingresos y en riesgo de desalojo y Valentina, su hija de 14 años, que asumía roles de cuidado que superaban su edad.
La propuesta ganadora articuló acciones de tutela, solicitudes de calificación de pérdida de capacidad laboral, pensión de invalidez, derecho de petición al RUAF por pensión de sobrevivientes, y remisión al ICBF con acompañamiento psicosocial todo dentro de un plan progresivo con plazos, responsables e indicadores de impacto. Lo que más valoró el jurado fue precisamente eso: no solo identificar derechos vulnerados, sino diseñar una ruta real para restablecerlos.
«Lo más valioso fue ver cómo el derecho puede ser una herramienta de transformación social, y comprobar que desde una universidad del Caribe tenemos la formación para competir y ganar con propuestas que ponen a las personas en el centro.»
Andrés Felipe Mejía Quintero, estudiante Clínica Jurídica, Unimagdalena.
https://bloque10.unimagdalena.edu.co/experiencia-acofade/
Proyección internacional
La participación de la Clínica ante la Corte Africana de Derechos Humanos y la CIDH posiciona a la Universidad del Magdalena como referente del litigio estratégico internacional desde el Caribe colombiano. La Clínica es además la primera en Colombia reconocida por la Federación Nacional de Personeros por su trabajo en el territorio en defensa de los derechos humanos.
En marzo de 2026, los estudiantes Juliana Romero y Frank Jiménez participaron en la redacción de un amicus curiae presentado ante la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (Arusha, Tanzania), en el marco de la Opinión Consultiva 001/2025 sobre las obligaciones de los Estados frente a la crisis climática. El proceso fue posible porque nuestra Clínica forma parte de la Alianza de Clínicas Jurídicas Ambientales de América Latina y el Caribe, una red de más de veinte universidades de once países.
El trabajo fue acompañado en cada etapa por la suscrita como Docente coordinadora de la Clínica, desde la lectura de la convocatoria hasta la revisión final del documento. No hubo viajes ni trajes formales. Hubo videoconferencias a distintos husos horarios, documentos compartidos editados en tiempo real desde varios países y la conciencia de que detrás de cada argumento jurídico hay personas reales. La contribución de la Clínica se centró en los derechos de las mujeres y las niñas frente a la emergencia climática un tema que conocemos bien desde el acompañamiento cotidiano en el Caribe, donde el calor extremo y los desplazamientos climáticos afectan de manera desproporcionada a las mujeres cabeza de hogar.
«Por primera vez en nuestra carrera, vimos que el nombre de la Universidad del Magdalena podía estar en un documento presentado ante un tribunal internacional en Tanzania.»
— Juliana Romero y Frank Jiménez, estudiantes Clínica Jurídica, Unimagdalena
Formación transformadora
Estudiantes de derecho que aprenden haciendo, redactan tutelas reales, acompañan comunidades y producen conocimiento jurídico aplicado. La Escuela Abierta de Formación y los agentes conversacionales amplían el acceso a la justicia de manera innovadora, llevando orientación jurídica a quienes más lo necesitan.
Las historias de Andrés, Juliana y Frank no son excepciones. Son el resultado de un modelo pedagógico sostenido que articula la cátedra, la clínica y el consultorio como un ciclo que convierte la teoría en práctica y la práctica en conocimiento aplicado. Un modelo que además destaca en el escenario nacional: en el mismo Encuentro ACOFADE 2025, la Universidad del Magdalena fue reconocida también en ponencia estudiantil y en experiencia docente.
Justicia ambiental y climática
En un territorio biodiverso y profundamente vulnerable, la Clínica defiende derechos ambientales y de pueblos étnicos: desde el agua de Santa Marta hasta los derechos de comunidades indígenas a nivel internacional. El trabajo junto a la Alianza de Clínicas Ambientales de América Latina y el Caribe y la participación en el amicus ante la Corte Africana son expresión de una apuesta por la justicia climática que parte del territorio pero no se queda en él.
Producción científica
Artículos en revistas iberoamericanas, ponencias en congresos internacionales y participación en libros de investigación aplicada demuestran que la práctica clínica y la producción académica se alimentan mutuamente. La Clínica genera conocimiento desde el Caribe para el mundo y lo hace con la misma rigurosidad con que acompaña cada caso.
Perspectiva de género
El enfoque feminista no es accesorio en la Clínica: es el eje que articula toda su intervención jurídica, pedagógica e investigativa. La Misión Esperanza, el acompañamiento a mujeres privadas de libertad y la investigación sobre violencia de género digital son expresiones de una convicción: que el derecho que no nombra la desigualdad, la reproduce.
Hoy el consultorio jurídico y centro de conciliación cuentan con una guía operativa para la implementación de la Ley 2292 de 2023 en favor de las mujeres privadas de la libertad una herramienta concreta que nació de la práctica y que vuelve a ella, para que quienes más lo necesitan puedan acceder a sus derechos.
Una clínica no se mide solo por los casos que gana.
Se mide por los juristas que forma,
por las comunidades que acompaña,
por el derecho que sostiene la vida cuando todo lo demás falla.
Recommended1 dieron "Me gusta"Publicado en Derecho, Humanidades










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